Cuidado de personas encamadas en temporada de huracanes
Contar con un plan familiar para enfrentar la temporada de huracanes es un ejercicio imprescindible, especialmente, en aquellos hogares a donde residen encamados o personas con problemas de movilidad.
Con esto en mente, hay que recordar que, la mayoría de los cuidadores son adultos mayores atendiendo a su ser querido que también, en muchas ocasiones es otro envejeciente; por lo que resulta necesario brindarle las herramientas requeridas para facilitar una respuesta asertiva que ayude a preservar sus vidas.
A esto se añade la ola de calor que se registra en el país desde hace varios meses, lo que complica la tarea de quienes cuidan al paciente encamado, ya que, entre otras responsabilidades, debe protegerlo contra el surgimiento de heridas en la piel.
La supervisora de lesiones de piel en Hospicio & Home Care San Lucas, Aixa Román,
resaltó la importancia de “hacer un plan, si tengo a un ser querido encamado y no tengo a un familiar (que ayude) ¿a quién voy a acudir?”.
“Hay que crear un plan en el que sepamos si vamos a llamar al vecino para a pedirle ayuda, por si tengo que sacar al familiar de la casa y me puede apoyar. A veces, cosas simples que no podemos analizar por la desesperación porque no lo planificamos, tener una silla de ruedas porque así podemos sacarlo del hogar”, manifestó.
“En la planificación hay que incluir quiénes son los médicos, qué medicamentos toma (el paciente) y si tenemos abasto de ese medicamento por tres meses. Igual, si estoy al día con los medicamentos y si el paciente tiene una herida, a dónde están los medicamentos que estoy utilizando para eso”, enumeró.
Igualmente, habló de las situaciones que ocurren cuando pasa un fenómeno atmosférico, entre estas, que la enfermera o profesional de la salud que brinda el servicio en el hogar no pueda llegar para atenderlo.
“A veces, por el temor, no queremos aprender y es el error mayor. Si hay situaciones de que usted se tenga que mover del hogar o que la enfermera no pueda llegar, es bien importante que usted tenga un bulto con los medicamentos”, urgió.
De otra parte, compartió algunas recomendaciones dirigidas al bienestar del paciente y de su cuidador, enfocadas en la temporada de huracanes que culmina el 30 de noviembre.
“Lo primero es orientarnos con el médico sobre cuáles son las necesidades del paciente o familiar encamado; si le hace falta una cama de posición o si le hace falta un ‘mattress’”, manifestó.
Uno de los aspectos principales a observar, mencionó, es el colchón que se utiliza para el paciente que, “necesita una movilidad constante y el ‘mattress’ me va a ayudar a esa movilidad”.
“Siempre les recomendamos que estos pacientes tengan sábanas (de) color claro. Aparte de que refresca al paciente, un color claro nos deja saber cuando usted mueve a ese paciente, si hay una herida. Lo sabemos por la mancha en la sábana; automáticamente podemos notar si hay un líquido”, reveló.
“Entonces, podemos evaluar dónde está apareciendo ese sangrado y ahí nos damos cuenta (de) que está comenzando esa herida. En muchas ocasiones, el paciente tiene un tubo de alimentación y se está perdiendo esa alimentación, y no nos damos cuenta porque las sábanas son oscuras”, apuntó.
Asimismo, la especialista en lesiones de piel apuntó a las medias que se colocan al paciente. Sobre esto, aconsejó que “es importante que sean claras porque al retirar esas medias, nosotros podemos notar si hay algún líquido, si hay alguna herida en esas piernas”.
“Tenemos que dejarnos llevar cómo y en qué posición ese paciente se siente mejor. No es que lo vamos a dejar constantemente ahí, sino que vamos a validar si de ese lado el paciente está incómodo porque probablemente tuvo una fractura de cadera en sus años de juventud y ahora le molesta porque ya no tiene ese grosor del cuerpo, de la piel”, advirtió.
“Si el paciente no puede verbalizar que le duele, tienen que validar con la mirada, preguntarle si puede expresar cómo se siente mejor, crear algún lenguaje. A veces, esto se nos olvida porque tenemos un reloj que nos dice cada dos horas que debemos cambiarlo de posición y no nos fijamos si el paciente está cómodo”, lamentó.
Entretanto, resaltó la efectividad de usar una media sábana para mover al paciente sin hacerle daño. Esto le ayudará a evitar la fricción y, por ende, el desarrollo de heridas en la piel.
Finalmente, instó a la colaboración ciudadana para identificar los hogares con encamados y sus cuidadores envejecientes a fin de promover su bienestar durante alguna emergencia atmosférica.
Kimberly Ann Torres Toro

